Industria y manufactura

Que el conocimiento no se jubile con el operario

En una fábrica el conocimiento vive en la cabeza del operario con más años. Cuando se va, se va todo. La IA documenta el proceso, prepara ofertas desde las especificaciones y conecta producción con comercial.

Si esto te suena, es esto

  • El proceso crítico sólo lo sabe una persona
  • Preparar una oferta desde unas especificaciones lleva días
  • Comercial no sabe qué capacidad real hay en planta
  • Los datos de producción se consolidan a mano a fin de mes

Qué montamos

En industria hay un riesgo que no aparece en ningún cuadro de mando: el proceso crítico está en la cabeza de una persona concreta. Cuando esa persona se jubila, cambia de turno o simplemente está de baja, la planta va más lenta y nadie sabe muy bien por qué.

Lo primero que hacemos es sacar ese conocimiento de la cabeza y ponerlo donde se pueda consultar. No como un manual de trescientas páginas que nadie abre, sino como algo a lo que se le pregunta en lenguaje normal y responde citando de qué documento y de qué página ha salido la respuesta.

Lo segundo es la oferta. Preparar un presupuesto a partir de unas especificaciones es trabajo lento y repetitivo, y el cliente que espera tres días busca otro proveedor. El sistema prepara el borrador con los datos de producción reales, y una persona revisa y firma.

Y lo tercero es ver lo que pasa. Producción, plazos, márgenes por línea y desviaciones, en un cuadro que se actualiza solo, en lugar de una hoja de cálculo que alguien rellena a final de mes.

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¿Se parece a tu caso?

Cuéntanoslo en dos frases. Contesta una persona, y si no encaja te lo decimos.